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Greenpeace USA no acepta cheques de empresas. Ahora debe 345 millones de dólares
Greenpeace USA no recibe dinero de corporaciones ni de gobiernos. Un fallo de 345 millones de dólares está poniendo a prueba el precio de esa independencia.
Por The Pennygood team · Aug 2026 · 5 min de lectura

Casi todas las grandes organizaciones ambientales tienen una sección para donaciones empresariales. Greenpeace USA tiene, en cambio, una regla que lo prohíbe: ni Greenpeace, Inc. ni Greenpeace Fund aceptan donaciones ni aportes equivalentes de empresas o de organismos de gobierno, para que sus campañas y sus investigaciones queden fuera del alcance de presiones externas. A fines de febrero de 2026 esa regla dejó de ser una idea abstracta. Un juez de Dakota del Norte dictó sentencia firme por unos 345 millones de dólares contra las organizaciones de Greenpeace, y no hay ningún donante corporativo a quien llamar.
Un barco que nunca llegó
Todo empezó con un comité de nombre directo. En 1970, un grupo de Vancouver —entre ellos Dorothy e Irving Stowe, Marie y Jim Bohlen, Ben y Dorothy Metcalfe, y Bob Hunter— formó el Don't Make a Wave Committee para intentar frenar una segunda prueba nuclear estadounidense en la isla de Amchitka, en las Aleutianas.
El 15 de septiembre de 1971 zarparon de Vancouver en un viejo barco pesquero, el Phyllis Cormack, al que la tripulación había apodado Greenpeace. Los hicieron regresar antes de llegar a Amchitka y la prueba se realizó igual. Pero el viaje llevó los ensayos nucleares a las portadas de medio mundo y, pocos meses después, Estados Unidos abandonó por completo el programa de pruebas en Amchitka. Con el tiempo, la isla fue declarada santuario de aves.
La táctica tenía un nombre tomado de los cuáqueros: dar testimonio, la idea de que estar presente donde ocurre algo injusto ya es, en sí mismo, una forma de oposición. Más de cincuenta años después, la organización sigue describiendo su trabajo en esos términos: organizaciones nacionales independientes, protesta pacífica y confrontación usada con creatividad.
La aritmética de rechazar dinero
Greenpeace USA son en realidad dos organizaciones, y esa división explica bastante. Greenpeace, Inc. es una entidad 501(c)(4): hace campaña y cabildeo, y las donaciones que recibe no son deducibles de impuestos. Greenpeace Fund, Inc. es una 501(c)(3) que financia investigación, trabajo caritativo y educación pública, y ahí las donaciones sí son deducibles. Greenpeace Fund está exenta de impuestos desde enero de 1979 y presenta sus declaraciones desde Washington, D.C.
Las cifras son modestas para una organización tan conocida. En su ejercicio fiscal 2024, Greenpeace Fund reportó unos 26,3 millones de dólares de ingresos frente a unos 31,5 millones en gastos: gastó más de lo que recibió. Las preguntas frecuentes sobre membresía de la propia organización desglosan su gasto así: 55% en campañas, 21% en información y educación pública, 23% en recaudación de fondos y 1% en administración y gestión.
Por eso también insisten tanto con las donaciones mensuales. Los aportes recurrentes, argumentan, son los que permiten planificar y presupuestar campañas en lugar de improvisar.

Cómo se ve una demanda SLAPP desde adentro
Energy Transfer, la empresa detrás del oleoducto Dakota Access, demandó a Greenpeace International, Greenpeace USA y Greenpeace Fund por las protestas contra el oleoducto, reclamando en un inicio 300 millones de dólares. En marzo de 2025, un jurado de Dakota del Norte declaró a las organizaciones de Greenpeace responsables por más de 660 millones, por cargos que incluían difamación, invasión de propiedad, perjuicio, conspiración, interferencia ilícita en negocios y complicidad. El juez James Gion redujo después el monto casi a la mitad, y la sentencia final de alrededor de 345 millones quedó firme a fines de febrero de 2026.
Greenpeace califica el caso como una SLAPP: una demanda estratégica contra la participación pública, presentada menos para ganar una indemnización que para volver ruinosamente caro el hecho de hablar. Marco Simons, su asesor jurídico general interino, resumió la postura de la organización sin rodeos: hablar contra empresas que causan daño ambiental nunca debería considerarse ilegal.
Ninguna de las dos partes dio el tema por cerrado. Greenpeace afirma que pedirá un nuevo juicio y, si se lo niegan, apelará ante la Corte Suprema de Dakota del Norte; además mantiene un caso abierto contra Energy Transfer en los Países Bajos, al amparo de la directiva anti-SLAPP de la Unión Europea. Energy Transfer, por su lado, anunció que pedirá a la Corte Suprema de Dakota del Norte que revierta la reducción y restituya la cifra mayor.

Las campañas que no se detuvieron
Mientras todo esto ocurría, la agenda de campañas siguió andando. Greenpeace USA impulsa que la minería submarina se frene antes de comenzar, pide a los senadores estadounidenses que respalden el Tratado Global de los Océanos y su meta de proteger al menos el 30% de los océanos del mundo para 2030, y empuja por un tratado global sobre plásticos, además de su trabajo sobre combustibles fósiles y las peleas climáticas a nivel estatal, entre ellas en California.
El voluntariado se canaliza a través de una única plataforma que reúne eventos, capacitaciones y materiales en un solo lugar, con actividades locales publicadas de forma abierta. Las consultas generales van a connect@greenpeace.us o al 1-800-722-6995.
Si querés ayudar
El apoyo se hace por los canales propios de Greenpeace, en greenpeace.org/usa. Conviene saber algo antes de donar: el dinero que va a Greenpeace, Inc. financia campañas y cabildeo pero no es deducible de impuestos, mientras que el que va a Greenpeace Fund sí lo es. La donación mensual es la opción que piden primero. Y ser voluntario no cuesta nada más que tiempo.
Detrás de una campaña así hay personas concretas: alguien que dedica un sábado a una capacitación, que organiza una acción en su barrio, que sigue apareciendo sin sueldo de por medio. Pennygood existe justamente para esas personas: un lugar donde una comunidad puede darle a alguien que hace el bien un apoyo mensual pequeño y constante. Greenpeace USA no está en Pennygood y esta no es una vía para donarles. Pero si vos sos quien hace ese trabajo sin hacer ruido, podés abrir tu página en pennygood.me.