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Special Olympics: del patio de una casa a un movimiento global
Un campamento de verano para 34 niños en una granja de Maryland se convirtió en Special Olympics: 4,2 millones de atletas y casi 54.000 competencias al año.
Por The Pennygood team · Jul 2026 · 5 min de lectura

El 20 de julio de 1968, unos mil atletas con discapacidad intelectual entraron al estadio Soldier Field de Chicago. Un corredor adolescente llevó una antorcha y encendió una llama de casi 14 metros dedicada a John F. Kennedy. El programa incluyó más de 200 pruebas: 50 yardas planas, salto largo, lanzamiento de softbol, hockey en piso, waterpolo. Habían llegado de 26 estados y de Canadá. Esa tarde es el inicio oficial de Special Olympics. El comienzo real había ocurrido unos años antes, en el jardín de una casa en Maryland.
Empezó con 34 niños y 26 monitores
A principios de los años sesenta, las familias de los alrededores de Washington D.C. chocaban siempre con lo mismo: los campamentos de verano no aceptaban a niños con discapacidad intelectual, y las escuelas tampoco tenían mucho que ofrecerles. La respuesta de Eunice Kennedy Shriver fue abrir su propia granja, Timberlawn, en la zona de Bethesda y Rockville, y organizar allí un campamento de día. El primer Camp Shriver tuvo 34 niños y 26 monitores reclutados en preparatorias y universidades de la zona: casi un adulto por participante. Nadaban, jugaban fútbol y básquetbol, montaban a caballo, hacían gimnasia y ejercicios. Los niños con y sin discapacidad se mezclaban a propósito, incluido Tim, el propio hijo de Shriver. En cuatro años el campamento llegó a unos 100 participantes, y empezaron a aparecer funcionarios de parques y maestros de escuelas públicas para ver de qué eran capaces esos chicos.

La propuesta salió de una maestra de educación física de 23 años
El salto del jardín al estadio vino de Chicago. Anne McGlone Burke —entonces de 23 años, instructora de educación física del Chicago Park District y años después jueza de la Corte Suprema de Illinois— había asistido a un seminario del doctor William Freeberg, cuya investigación sostenía que la actividad física real para niños con discapacidad mejoraba mucho más que su condición atlética. Llevó la idea de una gran competencia pública a Eunice Kennedy Shriver y a la Joseph P. Kennedy Jr. Foundation, que la financió y la llevó mucho más allá de Chicago. Después de los Juegos de 1968, Shriver y la fundación asumieron la operación: nació Special Olympics, Inc., y se decidió repetir los Juegos cada dos años.
De los 2 a los 99 años, en siete regiones
Según las cifras que Special Olympics publica para 2024–2025, el movimiento reúne a más de 4,2 millones de atletas y compañeros Unified, unos 777.000 voluntarios y 366.000 entrenadores, organizados en siete regiones: África, Asia Pacífico, Asia Oriental, Europa Eurasia, América Latina, Medio Oriente y Norte de África, y América del Norte. Ofrece más de 30 deportes de tipo olímpico y cerca de 54.000 competencias al año, para atletas de 2 a 99 años: el programa Young Athletes admite niños desde los dos años y no hay edad máxima.
Lo que más cambió desde 1968 es quién integra el equipo. Con el modelo Unified Sports, personas con y sin discapacidad intelectual entrenan y compiten en la misma alineación, no en ligas paralelas. La misma idea sostiene Unified Champion Schools, un programa escolar en Estados Unidos con un modelo de tres componentes que apunta al clima de toda la escuela y no a un partido aislado; las últimas cifras registran más de 20.000 escuelas Unified.
Por qué una organización deportiva tiene un programa de salud
Healthy Athletes, creado en 1997, ofrece chequeos de salud y educación sanitaria gratuitos durante las competencias. Parece un desvío extraño para una organización deportiva hasta que uno lee el motivo. Según la propia organización, las personas con discapacidad intelectual mueren en promedio 16 años antes que el resto de la población, enfrentan barreras serias para acceder a atención médica de calidad y muchas veces quedan fuera de los servicios pese a tener más riesgo. Así que a quienes llegan a competir los revisan gratis en la misma cancha: más de 72.000 chequeos en el último año publicado.

Minneapolis, junio de 2026
El encuentro más grande en Estados Unidos terminó hace pocas semanas. Los Special Olympics USA Games 2026 se disputaron del 20 al 26 de junio en Minneapolis y reunieron a 3.000 atletas, 1.500 entrenadores, 10.000 voluntarios y unos 75.000 espectadores de los 50 estados, en 16 deportes. El cornhole y el pickleball se disputaron por primera vez en unos USA Games. El equipo de Massachusetts ganó el oro en flag football Unified 5 contra 5 en tiempo extra, en un partido transmitido por NFL Network, y la delegación anfitriona, Special Olympics Minnesota, cerró con 112 medallas. La ceremonia de clausura fue el 26 de junio en el Huntington Bank Stadium. Los próximos Juegos Mundiales están previstos en Santiago, en octubre de 2027.
Quiénes lo sostienen de verdad
Special Olympics es una organización sin fines de lucro registrada como 501(c)(3), y casi todo lo que ocurre en la cancha lo hacen voluntarios: entrenadores, jueces certificados, profesionales de la salud en las carpas de chequeo y quienes toman tiempos y reparten agua. El voluntariado empieza por lo local: el Program Finder en specialolympics.org/programs lleva al capítulo más cercano, que es con quien realmente uno se inscribe. Las donaciones se hacen por el sitio propio de la organización, support.specialolympics.org. Y si alguna vez viste a policías corriendo con una antorcha por tu ciudad, eso es el Law Enforcement Torch Run, la mayor recaudación de base del movimiento.
Hay una cifra que vale la pena mirar de nuevo: 777.000 voluntarios. Detrás de una organización de este tamaño hay cientos de miles de personas concretas que aparecen un sábado sin cobrar nada. Pennygood existe justamente para ese tipo de persona: un lugar donde alguien que hace un bien constante y no remunerado en su comunidad puede recibir un apoyo mensual pequeño de quienes lo ven. Special Olympics no está en Pennygood, y el apoyo a su trabajo va por los canales mencionados arriba. Pero si al leer esto pensaste en alguien cercano cuyo esfuerzo silencioso merece un respaldo, para eso está pennygood.me.